Por qué llevamos los domingos tan regular? O mal. También hay quien los lleva bien. Todo depende de la persona. La realidad es que para muchos los domingos amanecen disfrutones, continúan distendidos, se prolongan relajados y hacia el final del día, y sin causa aparente, se tuercen, les fruncen el ceño y les abstraen en un bucle de pensamientos que tienden a proyectar (normalmente negativamente) lo que les depara la semana o a repasar todo lo que no les gusta de su vida. ¿Qué tienen los domingos por la tarde? ¿Es normal sentirse así?
Buenos días, domingo! Por decir algo, porque no me gustan los domingos, me aburren . Es el día más lento de la semana, como una tortura, un recuerdo constante de que al día siguiente es lunes. Y conste, que casi prefiero los lunes a los domingos (digo casi, porque no lo tengo muy claro tampoco).
Hay tres formas de pasar un domingo: en familia, en pareja, o solo con tu aburrimiento. Como podréis imaginar, mi opción es casi siempre la tercera.
- Los domingos en familia son como esas fotos de instagramers con hijos. Todos guapos, todos felices, todos sonriendo en lugares maravillosos. Con hijos angelicales que nunca, repito, NUNCA, han roto un plato. También es válido para sobrinos/primos angelicales. Porque, ¿cómo van a portarse mal esos niños, con esas caritas, y vestidos tan guapos? No, no. Con esos niños dan ganas de pasar los domingos en la casa de campo de los abuelos, buscando setas o castañas, que para eso estamos en otoño. Y al llegar, domingo de bizcocho de nueces para merendar. Esos domingos sí que molan.
Sí, lo sé, tengo que dejar Instagram un tiempo. Debería. No lo voy a hacer, lo sabéis. - ¿Y los domingos en pareja? Qué gozada. Todo el día en pijama (o no). Teléfonos desconectados y que se acabe el mundo ahí fuera. ¿Que mañana es lunes? Ya lo solucionaremos cuando suene el despertador, mientras tanto, disfrutemos. Desayuno en la cama, tostadas, zumo, y besos. Muchos besos. Y el resto de la mañana a practicar ejercicio. Que no, que no estoy hablando de ir al gimnasio, estoy hablando de quemar calorías de otra forma. Y por la tarde siesta en cucharita con alguna película de fondo. O seguir ejercitando, ¿eh? Que el ejercicio nunca está de más. ¿A quién le importa que el domingo se haga eterno de esta forma?
Sí, voy a empezar a leer novelas policíacas, a ver si se me quita esta tontería de lo romántico. Tampoco lo voy a hacer, y también lo sabéis.
Pues bien. Como la mayoría de gente de este planeta no tiene vidas perfectas como las familias instagramers, ni la pareja perfecta como las protagonistas de las chick-lit (o eso quiero pensar), me imagino que habrá un sector de la población que, así como yo, odia los domingos.
Yo me aburro los domingos todo el día. Bueno, tal vez generalizo demasiado, a veces es necesario un domingo, ¿pero una vez a la semana? Eso es excesivo. Con un domingo al mes para disfrutar de la paz absoluta habría sido suficiente. Por ejemplo, el domingo es necesario cuando te emborrachas el sábado en la noche y necesitas superar tu resaca en silencio absoluto.
- Mis opciones de domingo se limitan a perder el tiempo, cosa que odio, o a ver una pelicula de antena 3 , esas peliculas Alemanas que son de niñera obsesiva con el padre de la familia o chica que por casualidad en la calle encuentra el amor perfecto,casi siempre las veo acompañada de unos churros y un chocolate . Sí, lo sé, un planazo. Otra veces , me toca estudiar , o mejor dicho perder el tiempo , porque me pregunto una y otra vez , ¡QUE COÑO HACES! , y la ultima opcion es cotillear facebook de amigos , de sus amigos una y otra vez.
Como hoy es domingo todo el día, tengo que pensar cuál de las tres opciones me toca para esta tarde. Así que, como de momento estoy de buen humor (por eso escribo), He decidido hacer un mix , pelicula , pero esta vez de PORDEDE , algun estreno , estudiar un poco y cotillear el finde de los amigos de mis amigos.
Por cierto, un saludo a todas esas familias de Instagram con niños guapos, que sé que vuestra vida no es perfecta, pero me gusta imaginar que sí. Y a las parejas bonitas que tienen de verdad esos domingos de novela que yo imagino, contádmelo para que yo me crea que existen (o para servir de inspiración para un relato, quién sabe).




No hay comentarios:
Publicar un comentario